La comunicación que no comunica en la relación de pareja.

Si tú no sabes lo que quieres, y aunque lo sepas no puedes o no sabes expresarlo, no puedes esperar que la otra persona pueda adivinarlo; no tiene el deber de intuir y mucho menos de suponer qué es lo que te sucede.

El Amor no trata de esperar que el otro te interprete para hacerte la vida más fácil. El Amor es hacerle la vida más fácil al otro.

Solemos esperar demasiadas cosas del Amor, muchas más de las que le damos. Confiamos en que nuestra pareja sepa qué es lo que nos sucede, como si fuéramos el centro de su vida, pensando que: “si me amas, me conoces lo suficiente para saber qué es lo que siento”. Y cuando el otro –que sólo ve o percibe nuestro malestar, sin tener idea de qué es lo que está sintiendo nuestro corazón- se atreve a preguntar: “¿qué es lo que te ocurre?”, detona una sacudida de respuestas cargadas de frustración y reclamo.

Podemos sentirnos en soledad estando en pareja, por el simple hecho de no saber comunicarnos.  Solemos culpar en secreto al otro, por no saber escuchar o no saber preguntar, por desatender a lo que ocurre en la intimidad emocional, por minimizar o agregar más drama a un simple hecho o por no hablar de aquello que le duele o desea. En definitiva: solemos culpar al otro de lo que cada quien en sí mismo no suele ser capaz de reconocer. Por eso se hace en secreto, haciéndose muy difícil de exteriorizar con palabras, es más bien una mirada que enjuicia a través de gestos con una energía silenciosa y densa. Así es como estando con quien se supone que es nuestra pareja de amor, estamos en soledad y en el marco de una relación superficial.

Te propongo tres enunciados para ayudarte a reflexionar sobre tu comunicación.   

Todo aquello que tú necesitas de tu par, pídelo. Tienes derecho a pedir lo que necesitas y el otro tiene derecho a decir No, y esto no cambia el amor, favorece la autonomía. Si el otro no puede, no quiere, o no sabe, hazlo tú y  le ayudarás a que encuentre el camino.

Diferencia entre la exigencia y el pedido.  El amor no admite presiones, el amor es generoso. Será tu compañero o compañera quien hará todo lo que esté a su alcance para darte lo que necesitas y más. Si dice que No, es porque realmente no tiene eso que tú necesitas aquí y ahora y no tiene que inmolarse por ello.

Reconoce desde dónde pides. El corazón es el único que puede expresarse con verdad y profundidad. Pidiendo cuando necesitas, reconoces tu carencia. Al reconocer aquello que te falta, descubres el camino que tienes que seguir para conseguirlo. Si te falta comprensión, da comprensión; si te falta ternura, da ternura; si te falta que te escuchen, aprende a escuchar, si te falta un abrazo; da ese abrazo.

Esta en tus manos salir de la soledad y encontrarte con en el corazón de quien ya duerme en tu cama.

“La India”

Terapeuta corporal. Flamenca. Escritora

www.la-india.es