Sexo. Flamenco. Tantra

Sexo. Flamenco. Tantra

¿Cómo influye la sexualidad en el baile Flamenco?

Os propongo un ejercicio en el que os pediré recordar qué os pasaba cuando en la niñez, veían algún acto de atracción sexual en la calle, en la tele, en hermanos mayores o en los padres. Sin que necesariamente sea el coito, pero en el que se percibía con claridad, cierta energía que nos provocaba curiosidad, vergüenza, atracción y rechazo al mismo tiempo.

El coito en sí entre dos personas no tiene nada de atractivo para quien ve. No hay música, ni un escenario perfecto; se ve todo, no solo tomas cortas y sugestivas. Hay que descartar la parte romántica porque esa es la que ocurrió antes, la que fue necesaria para aproximarse y conquistar, fue el momento lento, de espera, el de calentamiento. El acto sexual in situ no es romántico, es brusco o violentamente placentero, -al menos para uno de los dos-. Hay olores, sonidos, gemidos expresados o no, que se transforman en gritos de rabia y desesperación.

A no ser que quien vea se identifique con lo que ve; ver a otros puede ser asqueroso, si lo que otros hacen, no es lo que quien ve, le gustaría hacer o sentir. Sin entrar en juicios de valor, puesto que cada relación sexual es un mundo, siempre y cuando las personas implicadas estén profundamente de acuerdo. Profundamente.

Implicarse sexualmente con alguien íntimamente, con cuidado y respeto desde lo profundo del corazón no es lo que suele llevar a dos personas a unirse en sexo. Mi experiencia trabajando con personas me dice, la mayoría de las veces, que no es así. Llegamos al sexo, sin querer, sin poder decir no, ni sin darnos el tiempo de conocernos antes. Esto, les pasa también a los hombres.

La energía sexual que creemos conocer, no es la real. Tenemos un conocimiento pobre y juicioso de lo que eso significa. Como humanidad, nos hemos separado de ella través de los constructos sociales y religiosos. Hemos proyectado fuera esta regulación de lo sexual. Cuando llegamos a esta comprensión optamos por culpar a la educación restrictiva, para poder así recobrar algo de la sexualidad perdida. Pero cuando finalmente comprendemos que en algún momento necesitamos ser regulados; me viene la pregunta: ¿para qué necesitamos normas que contuvieran dicha energía incomprensible? y en la pregunta, obtengo la respuesta: precisamente por ser incomprensible, abrumadora y apabullante.

La madurez como persona, institución y humanidad nos compromete en reclamar lo que es nuestro. Y este camino comienza en cada uno.

La energía sexual es mucho más que el sexo, pero, como dice el Tantra, es el único camino para llegar a ella; trascendiendo el sexo.

Ahora bien, cómo. ¿Cómo se trasciende el sexo? Lo más maravilloso sería hacerlo de a dos. La sexualidad en pareja.

La sexualidad en pareja tiene un complejo mecanismo, el de llevar a la vida diaria la magia sexual percibida entre ambos en el momento del encuentro. La energía tan poderosa que dos cuerpos juntos pueden generar y vivir, nos arranca la cabeza del cuerpo. Claro que, después de esto, la cabeza no vuelve a encajarse, queda colgada de aquella magia indescifrable. Imaginad esto de forma literal: una vez cortada no podríamos pegarnos nuevamente la cabeza al cuerpo y seguir viviendo. Por eso, tampoco terminamos de permitir ese estallido. Se habla de la Kundalini, de la iluminación mediante el sexo, desde mi experiencia solo son aproximaciones y con eso estoy segura que nos basta. Es parte de nuestra regulación para estar aquí en la tierra y en la vida, con la cabeza pegada al cuerpo.

La energía sexual es mucho más que el sexo, pero, como dice el Tantra, es el único camino para llegar a ella; trascendiendo el sexo. Ahora bien, cómo. ¿Cómo se trasciende el sexo?

La sexualidad con la vida es la que podemos practicar gracias al arte, cuando soltamos amarras sin temor a perder la cabeza ni la vida. Sino brindando con ella.

La danza del arte es atraer a la fuente del deseo a las musas o al duende; para penetrarlo desde lo profundo del corazón. Como hacemos en el método FlamenConsciente, que tiene reglas, normas y dogmas: “peso en las plantas y cuádriceps estirados”. Entregarnos plenamente a él con la seguridad de no perder la cabeza, ni el compás. Perderlo implica la muerte, pero asirnos obsesiva y temerosamente a él, también.

Como humanidad necesitamos la inquisición como reguladores sexuales, para aprender a no perder la oportunidad de vivir la experiencia de ser humanos; de no perder la cabeza e irnos al más allá embriagados en el éxtasis de la sensación orgásmica. Porque como dice el Tantra, esta sensación puede durar horas y horas; sosteniendo el ritmo respiratorio dentro de exquisitas sensaciones que no acaban. Sostener ese inmenso placer sin corrernos ha sido y es nuestro desafío más humano. Algo así como vivir por el placer de vivir, sin pensar en el mañana. Vivir el presente ilimitado.

La regulación nos ha llevado a no conocer plenamente la energía sexual; nos ha protegido para no llegar a la petit mort; pero sí tenemos la libertad de sostener el proceso creativo, el placer de crear vida a través de nuestra obra.

La India

www.la-india.es

www.flamenconsciente.com

El Vitruvio Flamenco

El Vitruvio Flamenco

El Vitruvio Flamenco.

Es importante aprender a tener una imagen mental, neutral de nuestro cuerpo, de sus posibilidades reales y no sujetas a formas hechas por otros bailaores o maestros, porque estas son imágenes con cargas de valor: lindo, feo, me gusta, no me gusta, flamenco o no flamenco, con un juicio subjetivo al que nos ceñimos pretendiendo imitar.

La imitación es la base del aprendizaje propia del niño, que el adulto sigue reproduciendo como parte de ese patrón infantil. Pero el adulto maduro o consciente tiene otros recursos más amplios y ricos, como estar en el presente dando rienda suelta a su auto-expresión, sin una imagen cargada de subjetividad de aquel bailaor que le gusta o maestra que prefiere o la idea que tiene de lo que es bailar flamenco. Siguiendo este camino, lo único que le queda a este adulto con recursos infantiles es parecerse mucho a lo que imita, algo que lo haría exitoso; o no lograrlo jamás, lo que lo llevará a la frustración asegurada. Si os fijáis eso es lo que quiere el niño pequeño, parecerse a mamá o papá.

En el trabajo de TCC (técnica corporal consciente) utilizamos el Vitruvio Flamenco. Sí, el Vitruvio de Da Vinci nos ofrece una imagen neutra para el cuerpo, de dimensiones y sabiduría perfecta para descubrir su potencial ilimitado y así En el trabajo de TCC (técnica corporal consciente) utilizamos el Vitruvio Flamenco. Sí, el Vitruvio de Da Vinci nos ofrece una imagen neutra para el cuerpo, de dimensiones y sabiduría perfecta para descubrir su potencial ilimitado y así devolver al cuerpo a un estado natural y puro. Por ejemplo, aprender a hacer un marcaje desde la neutralidad donde solo interese crear un movimiento correcto en cuanto a la dinámica corporal, utilizando nuestro cuerpo en coherencia con esta neutralidad es cuando el arte que surge luego de la profundidad de la propia expresión de forma única y personal.devolver al cuerpo a un estado natural y puro.  Por ejemplo, aprender a hacer un marcaje desde la neutralidad donde solo interese crear un movimiento correcto en cuanto a la dinámica corporal, utilizando nuestro cuerpo en coherencia con esta neutralidad es cuando el arte que surge luego de la profundidad de la propia expresión de forma única y personal.

En la clase del Vitruvio flamenco, podrás aprender a aplicar en tu cuerpo imágenes visuales neutrales que quedarán alojadas en tu memoria y registro corporal, creando un rango de sensaciones nuevas con la finalidad de recurrir a ellas cada vez que necesites hacer tal o cual movimiento. Aprenderás cómo crear plantillas de movimientos, en base a la técnica corporal consciente en las que luego te recrearás, es como si fueran el esqueleto de nuestra expresión.

Al comenzar a trabajar educando al cuerpo de esta manera, obtenemos un espacio interno limpio donde pueda surgir la propia creatividad y esto genera una emoción expansiva que nos da la paz de sentirnos dentro de un cuerpo creador.

Cuando intentamos reproducir mentalmente y esforzar nuestro cuerpo a que haga lo que hace el otro, también genera una emoción pero de frustración e impotencia porque imitamos el movimiento del otro -esto va más allá de si lo hacemos con éxito o no- porque en lo profundo sabemos que ya no somos esos niños y como adultos sentimos que nuestro baile no expresa todo lo que sentimos.

La India

www.la-india.es
www.flamenconsciente.com

El sagrado coño

El sagrado coño

En este blog también tienen su espacio seres con quienes trabajo en alguna de mis propuestas y que tienen mucho que aportar. En esta oportunidad me siento honrada de compartirles estas palabras de Natalie Solgala – Kaz.                                                                     La India: www.la-india.es / www.flamenconsciente.com

EL SAGRADO COÑO

«¡Coño!»

Al caminar por cualquier calle de España, probablemente escucharás la palabra al menos una vez, un término favorito de los españoles que se usa para expresar una gran variedad de exclamaciones, incluyendo sorpresa, frustración o enojo. Lejos del significado verdadero, que hemos estado camuflando por siglos, degradando su valor inconmensurable con un coloquialismo vacío, nuestro amado «Coño» o «Cunt» en inglés, simboliza y literalmente posee la clave de lo divino femenino.

«Coño» se deriva del término latino «cuneus» que literalmente se traduce como «cuña» o “calza”, insinuando tal vez, que en el espacio entre las piernas de una mujer podría albergarse una «cuña», lo que suena bastante intrusivo. Pero quizás la cuña define la forma cuneiforme, por excelencia, el triángulo.

Los griegos vieron el triángulo como un símbolo importante, que representa una puerta. No es ningún secreto que el canal de parto es el paso por el que todos llegamos a este mundo, pero aparte de actuar como un puente directo entre el mundo interior y el exterior, ¿podría el símbolo del triángulo sagrado, el coño, devolvernos a casa, de otras formas también?

El triángulo ha servido como símbolo de varias trinidades sagradas: la mente, el espíritu y el cuerpo, las tres fases de la luna, el pasado, el presente y el futuro, y también la madre, el padre y el niño. De esta manera, la forma de cuña latina «cuneus» en realidad se está haciendo eco de todas las variaciones del poder del 3, donde todo se convierte en 1, más allá del pasillo de la vida.

La palabra inglesa para coño, «cunt», nos lleva por una madriguera de conejos más extensa, donde el origen de la palabra se puede rastrear en muchas culturas antiguas de todo el mundo.Al caminar por cualquier calle de España, probablemente escucharás la palabra al menos una vez, un término favorito de los españoles que se usa para expresar una gran variedad de exclamaciones, incluyendo sorpresa, frustración o enojo. Lejos del significado verdadero, que hemos estado camuflando por siglos, degradando su valor inconmensurable con un coloquialismo vacío, nuestro amado "Coño" o "Cunt" en inglés, simboliza y literalmente posee la clave de lo divino femenino.

Unas de las voces más antiguas del Proto-Indo-Europeo es ¨cu¨, que expresa feminidad, y más tarde se convierte en la base para varias palabras asociadas a la hembra, incluyendo vaca («cow»), coño «cunt» y reina «queen». «Qu» también significa amor, sensualidad, sexualidad y lo divino femenino.

En la antigua India, «Kunti» o «Cunti», era la diosa hindú de la fertilidad y la sabiduría. También se la conocía como «Yoni del universo»; «Yoni» que simultáneamente significa templo sagrado, coño y útero. Kunti es también la palabra base para Kundalini.
En África, «Kunta» significa «mujer» en varios idiomas africanos, y Kunda era una diosa del norte de África cuya tribu todavía existe.
En Sumeria (antiguo Iraq) «Kunta» significa «genitales femeninos», pero también está vinculada a la palabra «cuneiforme» que se traduce como «Reina que inventó la escritura», ya que en ese momento había sacerdotisas llamadas «Quadesha», a veces conocidas como «putas sagradas», que anotaban las cuentas financieras en tabletas de arcilla, en el Templo de Inanna, (Diosa del amor, la fertilidad y la lujuria).

Por lo tanto, durante miles de años, nuestro «coño» había llevado consigo asociaciones de energía divina, fertilidad y amor, además de ser indicativo de contadoras en un mundo pre-patriarcal. Esto no encajaba con la visión de los hilos dominantes del cristianismo primitivo, quienes en la época medieval profesaban que la vulva era la fuente del mal, “acuñando” el término «cunnus diaboli» o coño diabólico. No es de extrañar, entonces, que hoy «coño / cunt» sea blandido como un gran insulto o, en el caso de España, usado en una forma disparatada, despojándolo de su sagrado origen.

Sin embargo, hay esperanza. Aunque oprimida y adormecida de muchas formas, la sagrada energía femenina no se ha ido a ningún lado. Está debajo de la superficie de todo, y se puede encontrar en el latido del corazón de la tierra, en la naturaleza cíclica de la vida en todas sus formas, dentro de las células regenerativas de nuestros cuerpos, en el “dejar fluir” y en el “saber”, no en el “necesito saber”. Entonces, que pronunciemos «coño» con amor, afecto y significado, y nos refiramos a él con reverencia, y así tal vez volviéremos a aprender como revelar toda la sabiduría inmersa en su gloriosa forma triangular.

Natalie Solgala – Kaz

THE SACRED CUNT

“Coño!!”

Walking down any street in Spain, you will probably hear the word called out at least once, a Spaniard´s favourite term used to express a whole variety of exclamations, including surprise, frustration or anger. Far from the meaning we have been camouflaging it behind for centuries, debasing its immeasurable value with empty colloquialism, our beloved “Coño”, or “Cunt” in English, symbolically and literally hold the key to the divine feminine.

“Coño” stems from the Latin term “cuneus” which literally translates to “wedge”, hinting perhaps at the space between a woman´s legs being entered by a “wedge”, which sounds quite intrusive. But perhaps the wedge links to the cuneiform shape, the triangle.

The Greeks saw the tiangle as an important symbol, representing a doorway. It is no secret that the birth canal is the passage we all pass through into this world, but aside from acting as a direct bridge between the inside and outside world, could the symbol of the sacred triangle, the coño, be leading us home in other ways too?

The triangle has served as a symbol for various sacred trinities: the mind, body spirit, the three phases of the moon, the past, present and future, and also the mother, father and child. This way, the Latin “cuneus” wedge shape is actually echoing on all the variations of the power of 3, where all becomes one beyond the passageway.

The English word “cunt” leads us down a more extensive rabbit hole, where the origin of the word can be tracked down in many ancient cultures across the globe.

One of the oldest Proto-Indo_European word-sounds is ¨cu¨, expressing femininity, and later becoming the base for various words associated to the female, including “cow”, “cunt” and “queen”. “Qu” also meaning love, sensuality, sexuality and the divine feminine.

Elsewhere, “Kunti”, or “Cunti” was the ancient Hindu Goddess of fertility and wisdom. She was also referred to as “Yoni of the universe”, “Yoni” simultaneously meaning sacred temple, cunt and womb. Kunti is also the base word for Kundalini.
In Africa, “Kunta” means “woman” in several African languages, and Kunda was a North African goddess whose tribe still exist today.
In Sumeria (Ancient Iraq) “Kunta” means “female genetalia”, but it is also linked to the word “cuneiform” which translates to “Queen who invented writing”, as at this time there were priestesses called the “Quadesha”, sometimes known as “holy whores”, who noted down financial accounts on clay tablets, at the Temple of Inanna, (Goddess of love, fertility and lust).

So for thousands of years, our “coño” had carried with it associations of goddess energy, divinity, fertility and love, as well as being indictive of female accountants in a pre-patriarchal world. This did not fit in with the vision of the dominant strands of early Chrisitianity, who in the Medieval times professed the vulva to be the source of evil, coining the term “cunnus diaboli”, or Develish cunt. It is no surprise then that today “coño/cunt” is brandished as a great insult or in the case of Spain, used in a nonsensical way, stripping it of its sacredness.

There is hope though. Although opressed and made dormant in many ways, the sacred feminine energy hasn´t gone anywhere. It is beneath the surface of everything, and can be found in the heart beat of the earth, in the cyclical nature of life in all its forms, within the regenerative cells in our bodies, in the going with the flow, and in the knowing – not needing to know. So, may we utter “cunt” with love, affection and meaning, and refer to it with reverence, and perhaps this way we will re-learn to unveil all the wisdom within its glorious triangular form.

Natalie Solgala – Kaz

BIBLIOGRAFÍA
http://www.matthewhunt.com/cunt/
https://medium.com/the-establishment/a-brief-history-of-the-cunt-a755b5df4a4
http://integralpostmetaphysics.ning.com/forum/topics/the-girl-god
https://cherishthecunt.wordpress.com/2013/02/10/origins-of-the-word-cunt/
Dr Quinn, Medicine Woman titled Dr Quin, Mad Woman (broadcast in 1996).
https://en.wikipedia.org/wiki/Cunt#Etymology

Tu arte es tu capacidad de amar

Tu arte es tu capacidad de amar

Tu arte es tu capacidad de amar.

«La Alegría del Corazón es la Vida del Alma.»
Padre Pío

            Gracias por darme la oportunidad de compartir, una vez más, este sentimiento de Unidad que siento contigo y con tu arte.
La vida nos une a las personas en lo que siempre permanece, «El Amor». Y es el Amor que yo siento en mi corazón desde el día en que nos miramos y nos reconocimos como Esencia y seres de Amor. Esto fue hace algunos años, en La Plata (Argentina), en una experiencia terapéutica de crecimiento personal con un grupo con el cual compartimos momentos de llanto y de alegrías, como en la vida misma, momentos duros de reconocimiento de nuestras faltas, debilidades, miedos y rabias.
Fuimos capaces, entonces, de mirar dentro, de amarnos dentro, en esos espacios mágicos, fantasmáticos y simbólicos que vivimos profundamente y que tanto nos unieron.
Permanecer en un camino estructura nuestra vida, y es esto lo que tú has hecho con tu creatividad, confianza y amor.
Este libro es el fruto de las semillas plantadas desde que naciste a la vida y empezaste a danzar. Y en esto continúas, danzando a la vida como un Derviche que gira, gira y gira. Y en cada giro encuentra a Dios.
El padre y la madre nos dan la vida en un acto de Unidad, y es a esta Unidad a la que tenemos que agradecer y conmemorar en cada instante de nuestra vida.
El padre nos da estructura y dirección y la madre contiene el contenido y lo alimenta. El contenido es la Chispa Divina que todos tenemos dentro de nuestro corazón cuando nacemos a esta vida.
Éste es el sentido de la vida: desarrollar nuestra parte Divina; y es esto lo que tú haces con tu baile, con tu arte, con tus clases, con tu vida y con este libro. Nos contienes y nos alimentas. Esto eres tú para mí: Mujer, Madre, Bailaora de la Vida, Maestra, Creadora de Arte, que contienes y alimentas lo que siempre permanece -El Don Supremo: El Amor-.
Fe, Esperanza y Amor es tu poder personal, y es esto lo que muestras en este libro. Tu inspiración Divina llevada a la concreto, a la Pasión que es el Flamenco, a la fuerza del corazón que es el FLAMENCO.

La vida nos une a las personas en lo que siempre permanece, "El Amor". Y es el Amor que yo siento en mi corazón desde el día en que nos miramos y nos reconocimos como Esencia y seres de Amor. Esto fue hace algunos años, en La Plata (Argentina), en una experiencia terapéutica de crecimiento personal con un grupo con el cual compartimos momentos de llanto y de alegrías, como en la vida misma, momentos duros de reconocimiento de nuestras faltas, debilidades, miedos y rabias.

              La INDIA, lo arcaico, lo inconsciente, lo profundo de la Tierra y lo trascendente que ilumina el corazón.
Silenciosos susurros del Corazón, la Comunicación Intuitiva es tu arte. Tus movimientos y el sonido de tu voz,  los giros de tus manos y la firmeza de tu taconeo reflejan en tu cuerpo y en tu alma lo que sientes cuando escuchas el sonido de una guitarra y una canción.

Afirmemos juntos, por un mundo mejor:
Mi centro es mi mundo interior.
Yo soy uno con toda la creación.
Todo está energéticamente conectado.
Yo confío en mi intuición.
Mi consciencia se desarrolla gracias al amor.

Gracias a la Vida.
Gracias a André y Anne Lapierre.
Gracias a Gladys Roscioli.
Gracias a La INDIA, que siempre está en mi Corazón.

Víctor Manuel García Serrano
Analista corporal de la relación

Una útil herramienta para el baile flamenco, que despierta sensaciones en el cuerpo.

Una útil herramienta para el baile flamenco, que despierta sensaciones en el cuerpo.

La técnica corporal consciente (TCC) es una herramienta transformadora que aporta y expande a modo de complemento, el baile flamenco. Durante años, me he encontrado con la necesidad de los alumnos de expresar todo lo que sienten en el baile, secretamente, esperan que esto ocurra cuando aprendan lo suficiente.

               En esto del sentir hay un primer paso y es percibir el cuerpo. Percibirse desde dentro es una simple idea, pero no sencilla de ejecutar y es el centro neurálgico de la técnica corporal consciente (TCC). La forma tradicional en la que hemos estado aprendiendo a bailar flamenco en base al esfuerzo, la copia y la repetición se integra a la presencia consciente, con el fin de buscar la comunicación entre el interior (sensaciones emociones) y el exterior (expresión artística).

La forma en la que vivimos se refleja en la forma en la que bailamos, vamos a altas velocidades persiguiendo el éxito con la necesidad de destacar para ganar un lugar, con esto nos distanciamos paulatinamente del sentir, amputándonos el cuerpo y con él las sensaciones, algo fundamental en el arte de quienes trabajan con el cuerpo y todavía más en bailaores flamencos como un arte que justamente nace de la necesidad de gritar el sentir ahogado de un pueblo.

Volviendo a la percepción corporal como primera instancia de esta TCC, hay tres preguntas que son necesarias responder para volver siempre al cuerpo:

Qué siento.
 Dónde lo siento.
Cómo lo siento.

Tres cuestionamientos a los que la TCC se remite, mediante los cuales, el cuerpo aprende a hacer los ajustes necesarios para reconocer ligereza, liviandad, soltura, agilidad, sensaciones estas que generan una emoción alegre y pensamientos optimistas en contraposición al esfuerzo, pesadez, bloqueo o escozor muscular, que expresan limitaciones y falta de recursos sensoperceptivos para el dominio del cuerpo, que detonan emociones cargantes y pensamientos de frustración.La técnica corporal consciente (TCC) es una herramienta transformadora que aporta y expande a modo de complemento, el baile flamenco. Durante años, me he encontrado con la necesidad de los alumnos de expresar todo lo que sienten en el baile, secretamente, esperan que esto ocurra cuando aprendan lo suficiente. En esto del sentir hay un primer paso y es percibir el cuerpo. Percibirse desde dentro es una simple idea, pero no sencilla de ejecutar y es el centro neurálgico de la técnica corporal consciente (TCC). La forma tradicional en la que hemos estado aprendiendo a bailar flamenco en base al esfuerzo, la copia y la repetición se integra a la presencia consciente, con el fin de buscar la comunicación entre el interior (sensaciones emociones) y el exterior (expresión artística).

Muchas veces con aprender la TCC se resuelven estas descalificaciones, juicios y peleas internas, incluida maltrato hacia sí mismo como: “no soy buena, debería dejar de bailar, no sirvo, todos lo hacen mejor”. Muchos alumnos y profesionales, sumidos en la exigencia y en dar la talla se pierden en la técnica y en el efecto, olvidando la parte emocional para darse cuenta mucho más tarde, que se han perdido. Por eso la TCC les ayuda a regresar, reaprender, percibirse y revisar aquellos pasos que tan perfectamente saben hacer pero que ya no sienten.

Somos energía viva y en movimiento, a veces es hora de detener la marcha, recalcular y utilizarla para expresar nuestra personalidad a palo seco, donde podamos sentir la completud del ser que transcribe su sentir en una forma artística. Es fundamental sentirnos a gusto con quienes somos a la hora de bailar, o al menos ser permisivos en esta investigación, para mostrarnos y mostrar nuestro baile libremente, sin filtros y con alegría.

Llevo años investigando en mí y en los cuerpos de las personas que han participado en mis clases; en 2017 esta técnica comienza a tomar forma mediante un sistema de vídeos tutoriales (70 en total) en el que el estudiante revisa con Paciencia y Consciencia sus movimientos, haciéndolos lentos, pausados, dando tiempo a la comprensión mental y física, luego graba su práctica  en un vídeo y me lo envía para que le haga una supervisión. Es una forma de ajustar los movimientos aprendidos en clase que ayudan a “darse cuenta”, notando la diferencia entre tironear el cuerpo y hacerlo fluir. Con la TCC el alumno descubre naturalmente pequeñas modificaciones en los movimientos, que tienen que ver con la conciencia del peso, el eje de equilibrio corporal, la intención emocional y la atención mental. Aprendiendo a integrar cuerpo, emoción y mente, no persigue el éxito o la brillantez de su baile perfecto, sino que busca sentirse dentro del movimiento que está creando. El alumno, logra comprobar y notar cuándo trabaja con los beneficios de la percepción y cuándo regresa a la búsqueda de la perfección. Poco a poco en este vaivén va construyendo nuevas percepciones que van quedando grabadas en la memoria muscular, haciéndose presentes y conscientes, mientras sigue buscando e investigando su baile, este va mutando y haciéndose carne.

Así, a la técnica corporal del baile flamenco que conocemos desde siempre, se le agrega un aspecto fundamental que pone en relieve la diferencia entre la frustración y la gloria: la consciencia. Aporte que recibo de mi formación en técnicas corporales terapéuticas desde 1995, como parte de mi biografía y de mi forma de dar clase desde entonces, que con los años y continuadas formaciones he ido puliendo y solidificando, haciéndose altamente probadas en muchas personas que, gracias a esta forma de percibirse, han vuelto a bailar.

Esta técnica necesita tiempo, lentitud e individualidad. Algo que no es posible en las clases de técnica habitual, por ello, considero que el alumno necesita parar, centrarse y observarse, para que de este modo pueda re circular la energía del movimiento que provoca los bloqueos.  Esto también cambia la perspectiva de quien enseña, no solo la actitud del alumno debe bajar de cien a cero, el maestro debe dar pautas y sugerencias, mientras que el alumno es quien hace el camino dentro de su propio cuerpo.

La dinámica de la clase se modifica también, ya que no hay niveles. No es tan importante cuánto sabe el estudiante hacer, cuántos bailes tiene montados o cuántas veces ha subido a un tablao, sino cómo lo hace. Porque en ese cómo, está la gestación de la frustración creativa, bloqueos, miedos escénicos a la exposición o al juicio, de los que tantos alumnos son víctima en estos tiempos, sin decirlo ni compartirlo con los propios compañeros precisamente por el miedo a esta pseudodescalificación externa que solo habita en su propia mente.

Así es como en una misma clase puede encontrarse tanto un alumno que recién comienza y aprende a utilizar conscientemente la técnica tradicional del baile flamenco desde el principio, como un alumno con un bagaje de información acumulada en años, que sienta la necesidad de ir más allá y de darse tiempo. La clase de TCC permite al alumno bajar el ritmo para comprender: qué hace, cómo lo hace, dónde lo hace, qué sensación encuentra en su cuerpo. Por eso, subrayo la importancia en la actitud del alumno, a estar dispuesto a volverse hacia dentro, en vez de compararse en secreto espiando en el espejo.

Me han dicho más de una vez “ahora siento que vuelo” al darse cuenta que con la TCC sus piernas se hacen ligeras al ejecutar una escobilla; para dar con este descubrimiento tal vez, haga falta toda la clase, y a veces no alcanza, ya que es el alumno quien debe seguir la investigación por cuenta propia. Pero una vez que ha levantado vuelo se siente feliz. Alcanza la seguridad que todo alumno anhela sentir en su cuerpo para entregarse a lo que su corazón siente.

Aquí es donde la TCC se vuelve un complemento indispensable. El goce que experimenta quien lo realiza, al sentirse libre dentro de su cuerpo, lo expande, potencia el resto de sus clases y los momentos de actuaciones; le aporta comprensión y la comprensión le da paz.

En estos tiempos de tanta velocidad e intensas masterclass me atrevo a proponer lentitud y dar tiempo, para volver a recomenzar atendiendo a las sensaciones y las emociones junto con la técnica.

Si quieres hacer la Formación en TCC en Sevilla del 15 de octubre al 15 de noviembre infórmate en este enlace

Descarga aquí el Dossier informativo de Técnica Corporal Consciente para el baile Flamenco, si quieres organizar un curso en tu academia.

La India.

www.la-india.es

Los arquetipos del baile flamenco.

Los arquetipos del baile flamenco.

“Freud dijo, que la meta de la terapia era hacer consciente lo inconsciente y además definió el inconsciente como un pozo sin fondo, un caldero de ideas aterradoras pugnando por subir a la conciencia. Jung, se dedica a explorar este inconsciente y suma el concepto de inconsciente colectivo cuyos contenidos son los arquetipos.” George Boeree.

“A los contenidos del inconsciente colectivo los denominamos arquetipos, que al conciencializarse, cambian de acuerdo con cada conciencia individual en que surge.” Carl Gustav Jung.

            Los arquetipos, son personas internas o partes del sí mismo, que representan la idea de algo pre-existente en el inconsciente colectivo, y se expresan con energía femenina o masculina, independientemente del género de cada persona, puesto que todos los seres humanos tenemos esta polaridad interna.

Los doce arquetipos principales adaptados al baile flamenco, sirven de algún modo para identificar la forma de bailar y, por ende, de adaptarnos a la vida. Siendo posible reconocer así diferentes momentos de la evolución emocional y espiritual de quien baila o se expresa artísticamente. Si bien todos ellos -los arquetipos- jamás se presentan individualmente, es decir de forma pura, establecen relaciones entre sí. Es posible por esto, identificarnos con cada uno de ellos, notando cuál es más fuerte o más débil, quién da la orden o quién obedece, cuál es más consciente y a cuál ni siquiera reconocemos, a cuál aceptamos o rechazamos; el objetivo de esta reflexión tiene la finalidad de elevar el nivel de conciencia e ir completando el puzzle interno, que muchas veces queda sin respuesta.Los doce arquetipos principales adaptados al baile flamenco, sirven de algún modo para identificar la forma de bailar y, por ende, de adaptarnos a la vida. Siendo posible reconocer así diferentes momentos de la evolución emocional y espiritual de quien baila o se expresa artísticamente. Si bien todos ellos -los arquetipos- jamás se presentan individualmente, es decir de forma pura, establecen relaciones entre sí. Es posible por esto, identificarnos con cada uno de ellos, notando cuál es más fuerte o más débil, quién da la orden o quién obedece, cuál es más consciente y a cuál ni siquiera reconocemos, a cuál aceptamos o rechazamos; el objetivo de esta reflexión tiene la finalidad de elevar el nivel de conciencia e ir completando el puzzle interno, que muchas veces queda sin respuesta.

El Flamenco es El Joven fuerte e irreflexivo, el arquetipo del guerrero que impulsa intensamente a seguir en la lucha por la conquista y sentirse vencedor. Lo suyo es la incansable fuerza de voluntad. Y allí va a gastar tacón con iniciativa, e invirtiendo su energía en cuantas más clases y horas de ensayo le sean posibles resistir, con ilusión e inocencia. Su mensaje es la lucha y lo hace compitiendo por sentirse el mejor, ser visto y ser admirado, con lo que así comprueba su fuerza.

El flamenco es este guerrero encargado del brío, del baile de fuerza con los remates indómitos, aquellos en los que parecería que va a perder el equilibrio porque aparece embistiendo y luchando contra la gravedad, hasta plantarse al final, luego de su lucha, en el que puede vencer o perecer.

El flamenco es La Muchacha sensual e insegura, la gracia de sus movimientos atrae por el magnetismo de su sensualidad. Con gran sensibilidad y oído musical, es la amante del goce y de los placeres del cuerpo. Este arquetipo representa la valoración personal dada por el talento y el carisma para cautivar al público, con lo que logra sentirse querida. El flamenco a través de esta persona interna dice: “siéntete segura del espacio que ocupas, eres bella y abundante”.

La sensualidad y el atractivo de las formas redondeadas y curvilíneas son un aspecto fundamental del baile flamenco. La forma de andar pausada y elegante, con peso y bien plantada, en las raíces más profundas de la tierra donde se empodera, por lo que la hace ser corporalmente resistente.

El flamenco es El Estudiante polifacético y disperso, hiperactivo e imprevisible, se interesa por aprenderlo todo: bata, mantón, cajón, cante, sólo por nombrar algunas posibilidades y no extenderme en todo el repertorio, que sin dudas este arquetipo abarca, además del estudio de todos los palos. Coge así, un poco de cada maestro con los que toma clases de muy variados estilos; es el coleccionista de pasos y montajes que va como una mariposa de flor en flor y no se posa en ninguna. Quiere saberlo todo y de todos, lo que lo hace ser un estudiante curioso y analítico, que además se relaciona con sus pares intercambiando información. El tema de este arquetipo es: el intelecto y las relaciones sociales.

El flamenco es La Madre abnegada y vulnerable que representa a los sentimientos. El arquetipo de la madre interna amorosa y contenedora, que ama y abraza el niño pequeño que hay en ti dejándolo ser. Le acompaña a experimentar las emociones para que el niño aprenda a permitirlas y aceptarlas en el momento en que aparecen, para luego dejarlas ir. Porque hagas lo que hagas, ella, la madre que está dentro de ti, siempre te amará incondicionalmente. De este modo, las emociones primarias de miedo, ira, tristeza, alegría, en unidad al compás de sus entrañas, fluirán libres de expresarse junto a las memorias del alma, guardadas en el núcleo del centro del corazón, como el movimiento de entrega a la vida en forma de danza.

Las emociones son el punto neurálgico del baile flamenco, el mensaje de éste arquetipo es: “escucha a tu corazón y déjate sentir en él de forma intuitiva, abraza tus heridas del pasado sin victimismo”.

El flamenco es El Ego equilibrado y firme, es la personalidad que sabe plantarse en el tablao y con solo mirar serenamente manda en el escenario de su reino, indicando a sus guerreros como arropar y abrazar su danza, asegurándose que sepan qué es lo que él quiere oír, cómo quiere que suene y dónde lo quiere. Creando sus entradas y salidas tanto como las intensidades.

El arquetipo del ego, el rey que sube a su trono con todas sus galas, sabe quién es, de dónde viene y a dónde va, se acepta y se ama. Reconoce en su historia la fuerza y el valor, se mira en el presente y se proyecta al futuro desde lo profundo de su corazón, enraizado en la tierra y elevado al universo.

El flamenco es La Trabajadora constante y humilde. Esta es la parte que se dedica al hacer sin prisas, pero sin pausas, con humildad y sin expectativas de brillo, sino, aceptando que lo más importante es el trabajo diario, aunque pueda ser tedioso. Es el arquetipo que necesita encerrarse en soledad, casi como un ritual a practicar lo aprendido, depurar la técnica. Ella se avoca al trabajo personal, clasificando la información en cuanto a lo que le viene bien y le aporta, tanto como lo que le resta. Puede ser aburrida, a veces algo obsesiva y temerosa, también puede sentirse insegura e insignificante. Aunque sin este arquetipo de apariencia gris, caeríamos en el caos del desorden, sin saber qué hacer con tanta información acumulada. Es el arquetipo del trabajo responsable y fatigoso que purifica la técnica.

El flamenco es El otro como espejo. Es la parte que toma consciencia de la necesidad del otro ,representado en el baile flamenco por el cante, la guitarra y palmas. Sin vincularse estrechamente con este “otro”, sencillamente no podría disfrutarse a sí mismo. Es la persona interna que se interesa amable y armónicamente en mantener una relación de equilibrio con ese otro cercano, relegando la individualidad y los deseos personales en función del hecho flamenco que crean entre todos.

Es lo complejo y necesario de las cuestiones relacionales. Donde la relación con el cante y la guitarra es necesaria para completar el propio proceso del bailar, sentir el baile y enamorarse de él, ya que sin ellos, los músicos, sería imposible. Son las mariposas en el estómago, las que se sienten dentro de uno, pero gracias a la presencia del otro en una relación de enamoramiento y de mutua necesidad.

El flamenco es La Transformación profunda y dolorosa. Es el arquetipo del diablo que nos hunde en el fuego del infierno, enfrentándonos a las oscuridades que nos atormentan en silencio para que las aceptemos y amemos, ya que solo así serán transformadas en energía de renovación y vida. Es la parte que pide más, más sentir, más estudio, más actuaciones. Nunca estará conforme porque mantiene la idea fija de llegar a ese sueño imposible, impidiendo disfrutar de los pequeños logros, porque siempre le parecerán pocos. Es el vampiro que consumiendo tú energía, persigue el flamenco ideal que está siempre fuera de ti.

Cuando no te encuentras ya en tu baile, porque has perdido el sentido y sufres por ello, te susurra al oído: “deja morir el ideal que tu ego ha construido, ahora es momento de bucear en la noche oscura de tu alma y salir del capullo”. Así, justamente después de morder el polvo lo suficiente, nos hacemos conscientes que la danza, así como la vida, alcanzan la plenitud a través de la continua transformación.

El flamenco es El Buscador de tu verdad. La verdad iluminará tu recuerdo de ti luego de la transformación y te mostrará el camino a la autenticidad. Un espíritu filosófico que busca respuestas a la pregunta ¿Cuál es el sentido que el flamenco tiene en mi vida? Es el arquetipo de la búsqueda del sí mismo que dice: “Yo soy flamenco, esta es mi forma de ser y de vivir”

El flamenco como religión, ideología y forma de ver, quien vive y suda flamenco. El fanatismo y devoción con el que intenta contagiar su entusiasmo hacia todos quienes le rodean. Expansivo e invasivo sin dejar indiferente a nadie que sea alcanzado por su vibración, su ritmo y su soniquete.

El flamenco es La ley objetiva e implacable que valida y da estructura a quién eres. El arquetipo de la maestría. Desde su lugar no se interesa tanto por si te sientes flamenco, como por las reglas que debes cumplir para serlo. De este modo, nos obliga a tomar contacto con la realidad del único destino que el flamenco conoce, el compás y el estilo. Esta es la herramienta más temida, respetada y a amada que utiliza este arquetipo, con la que nos exige y examina fríamente para otorgar su aprobación o su rechazo. Pero con su sabiduría y nobleza también te dice: “Debes hacer del compás tu sentir y autorrealizarte”.

Representa las leyes objetivas profundas e inamovibles bajo las que se rige flamenco, que están por encima de nuestros deseos y sentimientos subjetivos, leyes que debemos aceptar y respetar. Su mensaje es: “no puedes hacer lo que te venga en gana, hay normas que cumplir”.

El flamenco es El Revolucionario creativo y rebelde, quien remueve todo lo aprendido, va más allá de sentirse flamenco o de serlo. Inyecta nuevas ideas y pone en tela de juicio lo conseguido, por esto, pretende reformar, perfeccionar e impulsar al público a otro paradigma con sus invenciones originales y descubrimientos exóticos. Es el bohemio al que le encanta probarlo todo y se permite toda clase de experimentos sin prejuicios.

Tu revolucionario interno, el que no te dejará en paz hasta que seas tú más allá de las limitaciones puristas y ortodoxas, será tu insoportable en la oreja diciéndote una y otra vez, vive tu aventura, búscate en la vida y en tu danza. Sorprende mostrando caminos inexplorados de ti. Es una forma de ser progresista, dando paso a la evolución del arte flamenco sobre la base de una estructura anterior, evitando las rigideces y dogmas.

El flamenco es La Inspiración, el arte y la espiritualidad. La gran inmensidad detrás del mundo real de la excentricidad o lo ortodoxo. Este arquetipo propone soltar estructuras arcaicas y aventuras sin límites, para retirarse al mundo interior, al mundo infinito de la creación; para lo que es necesario abandonar todo preconcepto y agudizar la percepción. Su mensaje dice: “cierra los ojos y deja que tu intuición se haga fuerte y certera, el arte está en ti, eres tú y es espíritu”. Cuando surge la inspiración, lo inexplicable del duende ocurre en el paraíso flamenco. Es una forma de plasmar el cielo en la tierra en la lucha entre fluir con el arte como un impulso caótico o hacerlo intuitivo para al público. Este arquetipo es el verdadero artista en ti.

La inspiración, aparece como un fin de ciclo, una vista de conjunto de lo aprendido en cuanto a la fuerza de voluntad y la valoración personal, el aprendizaje de la técnica, estructura, expresión emocional, creación, experiencia con uno y con los otros, dando paso al proceso de transformación, la motivación y la invención. Apareciendo como el puente o contacto con lo espiritual del artista que abarca al flamenco. Este arquetipo del artista, tiene más holgura cuando la persona ha alcanzado cierto estado madurativo y evolutivo, para poder concentrarse y utilizar su sabiduría e intuición en vez de dispersarse con la información acaparada.

La India

www.la-india.es


Arquetipos e inconsciente colectivo. Carl Gustav Jung. Traducción de Miguel Murmis. Ed Paidós. 1970.

Teorías de la personalidad. C. George Boeree. Traducción de Rafael Gautier.

Symbolon. Peter Orban. Ingrdid Zinnel.Thea Weller. Traducción de Manuel Zapata García Culbuks. 1917.

Ph: https://cronicaglobal.elespanol.com/letra-global/el-dossier/carmen-amayaflamenco_203806_102.html