FlamenConsciente «Dual»

FlamenConsciente «Dual»

FlamenConsciente “Dual”

            Como cada año, en el mes de octubre, programo con entusiasmo, incertidumbre, miedo y certeza este taller presencial vivencial, donde la técnica y el ser son protagonistas, en la búsqueda de la autenticidad y la presencia que nos haga pertenecer a nuestra danza interna, profunda, existencial, y al mismo tiempo ser parte del baile flamenco tradicional puro y duro, bien conocido, padecido y disfrutado por aquellos que nos llamamos Flamencos.

             Esta vez, dentro de la nueva normalidad, fuimos parte de la cuarta edición en Sevilla, FlamenConsciente 2020 “dual”.

            Antes de la pandemia quedaban pocas plazas libres, vendría gente desde México, Puerto Rico, Argentina, Alemania, Austria, Portugal que, por supuesto, no pudieron viajar teniendo que cancelar sus vuelos y deseos de participar con mucha frustración y pena, tal como me manifestaron en sus correos o mensajes.

             Admito que estuve a punto de cancelarlo, pero la vida, grande, sabia y maestra, ante quien he aprendido a rendirme, luego de desafiarla y resistirme; durante casi todos los años que llevo transitándola, me muestra el camino siempre con un destello intuitivo que, en este caso, me indicó hacer el taller con quienes pudieran llegar a Sevilla “hay que trabajar con quienes puedan venir”.

            Dos mujeres, una del norte y otra del sur de España. Una, con la energía del agua oceánica y bravía: la gran inmensidad que nos abraza y en su amor infinito nos limpia arrastrando y guardando en sus profundidades nuestros desechos malolientes y putrefactos, sin la cual, es imposible nuestra existencia en el planeta. La otra, portadora de la energía del sol brillante y cálido, rey soberano del Universo alrededor del cual todo gira y es capaz de reducirnos a cenizas cuando intentamos batallar contra él, nuestro ego.

            Por eso rebauticé a este taller Flamenconsciente “Dual”, no solo porque fueron dos, sino por la energía que ellas traían consigo, algo que confirmé cuando miré dentro de sus arquetipos. La del norte portaba consigo la energía inconsciente de la luna como regidora de la marea y las brumas del poderoso Neptuno; la que venía del sur, por supuesto, relucía por dentro y rebasaba por fuera la luz del sol. Digo “por supuesto” con una media sonrisa en la boca, porque cuando la vida me confirma de esta manera, mi comisura derecha sonríe y la izquierda llora de felicidad, sorpresa, gratitud y rendición.

            Mientras me lavaba los dientes pronta para salir al sitio donde trabajaríamos durante todo el día, me detuve en el espejo y me escuché decir: “este taller es para ti, vívelo también como parte del grupo”.

            Algo dentro de mi necesitaba hacer este taller con ellas, las conocía a ambas por separado y confiaba en que, entre ellas, regularían en su potencia, polaridad y diferencias. Pero también sabía que esa dualidad era la que necesitaban integrar en algo con movimiento dual e integrador, mediante la fuerza transformadora que licúa, depura y reduce a su núcleo esencial, allí fue hacia donde nos dirigimos, sabía -como les dije- que yo tenía algo que aprender de ellas.

             Lo que viví me recordó a las primeras experiencias como alumna en grupos de crecimiento, aunque esta vez, la información que me llegó no fue para mis asuntos personales, sino para que sea utilizada en mi trabajo con otros, comprendí que FlamenConsciente es muy grande, porque el Flamenco lo es y porque la Conciencia lo es, yo, soy solo un canal, mi única labor es mantenerlo abierto, sintonizado y disponible.

            Suelo anclar este taller en ritmo de tangos; son muchas horas donde confluyen muchas individualidades y regulo la intensidad trabajando con un palo ligero. Desde que comencé a hacer este taller hace cuatro años, me ha ocurrido siempre, en cada edición, que una persona se va porque no buscaba mover “tanto” sus emociones. Sé por experiencia, que las personas que bailan flamenco están, de algún modo, viviendo una transición en la que pasan de aprender solo la técnica a ir integrando el mundo emocional; percibo cómo se van acercando tímidamente a mi trabajo con ganas de buscar la verdad en su baile, y en este camino, al descubrir que parte de esa verdad es atravesar su herida, reculan.

            Sin ninguna regulación me entregué a lo que la vida me traía con estas dos mujeres potentes y confiando en ellas les propuse sin tener nada planeado, poner todas mis herramientas a su servicio. Como alumna vuestra y al mismo tiempo guía, hice mi pedido y ambas estuvieron de acuerdo: “Me apetece trabajar este taller por Soleá ¿estáis de acuerdo?”. Eso fue todo lo que supimos.

            Le dediqué un apartado entero a la Soleá en El Flamenco Mi Inspiración desde mi propia experiencia emocional, para quien quiera dar un repaso. Cuando creamos una clase o un taller procuramos darle un cierre, es como una historia con presentación, nudo y desenlace. Mover la energía de la Soleá es asumir abrir una puerta muy profunda a inconsciente que no va a cerrar, porque la Soleá se lleva con uno, no se resuelve.

            Comprendí que este taller no tenía un final, que era un principio, un camino hacia abajo que solo tendría profundidad. Con el andar del día no solo surgía el cansancio sino también “cosas” que se movían por dentro. Sensaciones muy claras en el cuerpo que, en el pasado, se habían mandado al sitio del olvido y la negación. Se estaban volviendo a sentir como dolorosas, punzantes y retorcidas. Vivencias corporales de la infancia que, como niñas, no se pudieron gestionar y como adultas, se volvían a sentir, mirar y acompañar.

            La energía que ambas venían a trabajar, a la que yo me unía, era dejar de negar la furia que nos provocaba no ser quienes sutil e intuitivamente nos sentíamos ser, volver sobre nuestros pasos a ser quienes somos y no quienes nos dicen ser. Aquello que se sabe intuitivamente en el cuerpo y que no se puede nombrar pero que aprendemos a llevar, como cuando bailamos por Soleá. Es reconocer la herida silenciosa de nuestra niña y asumir que se sana, cuando evolucionamos al adulto ayudando a otros a sanar la propia.

            Mi agradecimiento a las personas que, no viniendo, estuvieron presentes en su ausencia. Gracias a que todo fue como fue, subí un escalón más al conocer la profundidad de este trabajo que, asimismo, nos eleva a la altura del corazón, donde la mirada del amor incondicional nos permite ver nuestra oscuridad y llevarla a la luz.

            Porque si me preguntáis qué es para mí la Soleá, es justamente esto que ahora puedo nombrar con claridad: La Soleá es sentir mi oscuridad y con abnegación, llevarla a la luz del escenario de la vida.

La India

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El baile de los Arquetipos. Taller online

El baile de los Arquetipos. Taller online

El baile de los arquetipos, taller online de exploración emocional

La particularidad maravillosa que ofrece éste trabajo Online, es que se desarrolla en tu intimidad y al mismo tiempo en tu vida cotidiana. De este modo, aquello que percibas viene tanto de los estímulos que te rodean a diario como de las emociones, que de forma inconsciente, guardadas muy profundo. Trabajarás en tu intimidad y a solas contigo, sabiendo que estaré acompañándote y que daremos un cierre a tu experiencia junt@s.

1. EXPLORACIÓN ARQUETÍPICA DÍA POR DÍA
Desde el 1ª hasta el 6ª día del taller:
• Tendrás un ejercicio diario en formato audio disponible en el grupo a partir de las 7.00 am junto con el arquetipo del día.
• La dinámica será, que luego de recibir el audio y el arquetipo, podrás disponerte a trabajar con los tutoriales principales de la TCC.

Con el audio y arquetipo darás lugar a la exploración arquetípica del día y procurarás tenerlo presente durante todo tu día para observar en tu cotidianeidad, qué sensaciones, emociones o pensamientos te van viniendo o resonando y si esto que te viene, te hace sentir expansión o compresión en el cuerpo.

Trabajaremos con los siguientes arquetipos:

• Día 1: La Atracción y el Deseo
• Día 2: Las Emociones y la Comunicación
• Día 3: La Integración y el Ego
• Día 4: Los Procesos y el Otro
• Día 5: La Sabiduría y la Maestría
• Día 6: La Espiritualidad y lo Terrenal

2. ESPECIFICACIONES TÉCNICAS IMPORTANTES:

Se activará tu ingreso en el grupo privado de Facebook desde el comienzo del taller  (pide ingresar aquí Taller – El Baile de los arquetipos )y permanecerás dentro durante 7 días consecutivos. La baja es automática, se desactivará y se quitará toda la información privada que se hubiera compartido hasta el momento dentro del grupo.

• En ÁLBUMES están las carpetas con los ejercicios de técnica corporal consciente (TCC).• En el muro del grupo puedes compartir tus sensaciones diarias cuándo y cuánto lo necesites, por allí estaremos comunicad@s.
• El WhatsApp es otra forma de sentirte acompañad@ y compartir, si lo necesitas, conmigo y/o con l@s compañer@s si trabajas en grupo.

3. TÉCNICA CORPORAL CONSCIENTE

Desde tu ingreso hasta el 7º día tendrás disponibles para trabajar la TCC (técnica corporal consciente) con 5 vídeos, de esta manera:

1- Vídeos tutoriales principales: trabajarás con ellos todos los días siguiendo el orden de la lista, te centrarás en ATENDER a los movimientos y la respiración, sin hacer nada en particular sólo ATENDER. Te mantendrás con los pies, en lo posible sin zapatos, apoyados con consciencia en la tierra, literalmente, si puedes practicar al aire libre o el suelo de tu habitación.

Carpeta Vídeos tutoriales Principales:

• Tutorial 1 Colocación estructural
• Tutorial 9 Manos, sutileza y energía
• Tutorial 33 Fuerza de pies

2- Vídeos tutoriales Complementarios: los trabajarás de forma opcional con la idea de Sentir lo que te ocurre cuando los haces, notando cómo es el discurso interno en tu mente: si este es expansivo o compresivo. No buscarás hacerlos “bien” buscarás percibirlos físicamente: dolor, tensión, incomodidad o puedes sentir comodidad y fluidez. Para esto te recomiendo prescindir del espejo al hacerlos para evitar el juicio y la exigencia hacia un movimiento técnico y centrarte más en la percepción. Percibe cómo los sientes y deja que se cree una imagen mental de lo que estás haciendo.

Carpeta Vídeos tutoriales Complementarios:
• Tutorial 30 Fuerza de tobillos
• Tutorial 18 Consciencia de hombro, codo y muñeca

4. INTEGRACIÓN GRUPAL EN AULA ZOOM
El 7º Día: Nos encontraremos en el aula virtual de ZOOM para conocer “El secreto de mis arquetipos”.
Hablaremos de la experiencia de la semana y te ofreceré una devolución para que te lleves herramientas y activarlas en tu vida y tu baile, de un modo consciente y reparador.
Esta es la parte más importante de todo el trabajo de la semana, por favor guarda espacio en tu agenda para no perder tu sesión.

Si por el motivo que sea no puedes asistir, lamentablemente perderás la oportunidad de hacer la integración del trabajo ya que no quedará grabada para respetar la privacidad de los demás participantes.

Este taller es para artistas en general, bailarines, bailaores, terapeutas, sicólogos, buscadores y seres con ganas de crecer y desarrollar su arte .

Reserva tu plaza taller grupal 95€ / 75€ para alumn@s y clientes.

Click y rellena la ficha de inscripción

Bizum 660 23 59 03, o transferencia bancaria (solicítame datos)

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La India
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Cuenta atrás 7. La Tristeza

Cuenta atrás 7. La Tristeza

Llegando a mis cincuenta años dejé de sentirme triste por mi tristeza, de algún modo dejo de compadecerme y comienzo a aceptar que mi tristeza es parte de mí.Puedo describirla como una dulce sensación de amargor en el fondo de mi garganta, que a veces se hace más presente y decide ahorcarla solo por el hecho de sentirse recordada y canalizada, entonces caen unas cuantas lágrimas gordas y calientes que ayudan a su desahogo.

Últimamente no sé bien a qué adjudicársela, será que son tantas experiencias vividas que se condensan en una sola sensación, que de vez en cuando, sobre todo con mi ciclo menstrual, es necesario dejarlas expresarse.

Aquello que me provoca profunda tristeza va de la mano de la felicidad. Un equilibrio que surge por la naturaleza pendular a gran velocidad e intensidad. Es como si pudiera sentir ambas emociones al mismo tiempo. Imaginarse mirando un partido de tenis justo en medio del estadio, del lado izquierdo está la tristeza y del derecho la felicidad. Pues bien, ese partido comienza a ser tan veloz que no logras ver la bola si la sigues con tu cabeza, excepto que detengas tu mirada en el centro de ese vaivén. Así podrías percibir la pelota en la quietud, cuando en verdad está vibrando a un ritmo infinitamente rápido. Las dos participantes del juego: la tristeza y la felicidad se funden en un mismo espacio. Pues así es cuando siento ese equilibrio sin detenerme en ninguno de los dos polos, sé que ellas están allí, pero yo solo siento el movimiento de la vida.

Ya no me da tristeza lo que no fue o los que se fueron, me dan tristeza los que están y lo que ocurre. Esto lo siento profundamente en mis seres amados, en su descubrir la vida batallando con fuerza contra el destino y me da tristeza tener que verlo sin hacer nada.

Hoy día me da tristeza ver con mis ojos del corazón -una intuición que no he pedido, pero me ha sido otorgada- me paraliza y me aprieta cuando no puedo entregarla. He comprendido finalmente y después de muchas envestidas intentando ser útil a quien no me lo pedía, que es imposible asistir a quien no quiere y es contraproducente. Ahora veo que, por no soportar mi tristeza de percibir el potencial inexplorado en el otro y queriendo ayudar desde una superioridad que no me correspondía, he sido impulsiva, avasallante y exigente, provocando que mis seres amados se protejan de mí.

Hoy no me dan tristeza las pérdidas, ellas tienen su sentido, aunque muchas veces no pueda comprenderlas. Hoy me da tristeza intuir más de lo que me está permitido y no poder servir al otro en ese orden. Por eso, desde hace ya algún tiempo me fui bajando de las tablas y regresando a la consulta, para poder acompañar sirviendo desde la igualdad, a quien está confundido, dolido o perdido y darle todo lo que esté en mí.

Así, canalizo esa intuición para el acompañamiento terapéutico que aunque no la haya elegido, es mi destino. Como me dijo una chamana una vez: “lo tuyo no es bailar, sino el servicio para que los demás puedan bailar”

La India

Flamenca.Terapeuta Corporal. Escritora

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El personaje de crines morenas

El personaje de crines morenas

Todo lo que hago en mi vida tiene un sentido y una dirección.  Claro que la mayoría de las veces no tengo ni idea de qué se trata, lo voy descubriendo a medida que avanzo. Con años de experiencia, he aprendido a confiar en la guía que ese misterio me proporciona cada vez un poquito más.

Mi estética y la forma en la que expreso mi personalidad, han sido muy simbólicas desde siempre en mí, siendo creencias que me han servido de mucho para emprender nuevos caminos. El problema de ciertas máximas es cuando se hacen fijas y no nos damos cuenta que han caducado hace años.

Creer que mi pelo largo brillante y negro, me daba fuerza en mi expresión flamenca fue muy cierto, lo disfruté, lo encarné y revoleé mis peinas al viento más de una vez pellizcando mi melena. Ha sido un adorno perfectamente cuidado y acicalado al que le he dedicado tiempo, dinero. También le he exigido a dar lo mejor de sí con tintes, productos extraños y sometiéndolo a aparatos de calor. Ha sido el marco de mi expresión acompañando cada uno de mis gestos y por eso lo he despedido con honores, lo ha dado todo y sentí que era mejor despedirlo cuando aún estaba digno de sí. No hubiera podido verlo desmecharse, acortarse opacarse y afinarse como ya comenzaba a perfilar por el solo hecho de seguir apegada a él.

Dejo el personaje de crines morenas, el que me dio la fuerza de bailar con muchos de las y los grandes de este arte, para dejar de encasillar cada parte de mí en su cubículo y permitir que se mezclen unas con otras. Abro espacios lindados por mis propios prejuicios, como el de haber tenido el pelo largo no solo por presumir, sino porque no concebía una flamenca sin él. Recuerdo cuando Ornella Mutti, la actriz italiana, causó un gran revuelo durante mi adolescencia por haberse rapado para una película, esa imagen me asombró y me cautivó; en mi fantasía siempre dije que alguna vez yo, lo iba a hacer. Esa vez llegó este 11 de agosto, cuando el eclipse proponía una gran transformación que me animó a desnudar mi cabeza al cero.

Recuerdo una vez andando por calle Sol, dos señores mayores que venían algunos metros detrás de mí y uno le decía al otro “¡Mira qué cabello, si parece el manto de la Macarena!”. Mi cabello tenía un brillo y una negrura que reflejaba la luz, mi luz, aunque últimamente lo sentía opaco y seco, tal vez como aquella parte de mí que necesitaba revivir, re-nacer, re-comenzar ¿Quién sabe?

Me rapó Carlos, yo no me vi hasta el final. Me fui asomando al espejo con cuidado, cuando la imagen se desvelaba ante mi algo golpeó mi corazón, supongo que el miedo, aterrando como suele ser su costumbre. Pero al reconocerme poco a poco, volví a ver la luz y el brillo. Esta vez de mi pelo blanco y también un brillo nuevo y más maduro que albergaba nuevas esperanzas en el fondo de mis ojos.

Ahora mis canas blancas son las que reflejan esa luz. Siento mi cabeza vibrar y tengo sensaciones físicas en mi cuero cabelludo que jamás había tenido antes. Tomo registro de mis ojos distendidos y sin peso. Percibo amplitud por encima de mí, como si mi mente defectuosa y obsesiva se uniera a la gran inmensidad y se diluyera allí. Me siento tranquila y segura, ahora comprendo que estaba viviendo más pegada al prejuicio de lo que mi ego me permitía ver.

Hace algunos años había decidido dejar de teñirlo y soltar mis mechas blancas al sol, esta vez no quería cortarlo ni verlo envejecer. Mi nueva cabeza me hace sentir más sincrónica con los 50 años que estoy por festejar, me siento más viva y más real.

Tengo razones poderosas y también de causas estéticas, pero hay una razón fundamental y es porque sí. Porque cuanto más experimente, más vida vivida guardaré en mi alma para compartirla con quien me necesite. Porque deseo que la vida no me afecte tanto para aprender con los próximos años a ser más simple y tántrica, observando la vida sin polaridades, con compasión por mí y por todo lo que me rodea.

Constelar el Flamenco en ti

Constelar el Flamenco en ti

Viajas a lo profundo de ti cada vez que te pones los zapatos, tocas una falseta por Soleá o das los tercios de una Seguirilla. Lo que tal vez no sepas, es que ese viaje puede brindarte las herramientas que necesitas para desbloquear un problema o dar un paso a su solución.

La constelación es una configuración que se materializa externa y simbólicamente, a través de diferentes elementos o técnicas de visualización, para vislumbrar desde una perspectiva sistémica, aquello que se mantiene oculto y que desde esa oscuridad domina tu corazón, limitando su expresión a la hora de disfrutar del flamenco como una expresión de lo que en tu vida se cuece.  

La autenticidad es lo que la evolución nos pide, aportándonos un eclipse como el del 27 de julio, con una luna oscura y a la vez sangrante, nos muestra el dolor que nos causa no poder compartir la propia oscuridad a la que tanto tememos, vamos corriendo en sentido opuesto y gastando energías vitales, intentando inmovilizarlas en ese inconsciente ciego, pero palpitante. El dolor de no poder confesarnos ante el propio corazón para liberar esa carga. Nada tiene que ver con que seas un o una asesina en serie; estos ocultamientos son tu esencia. Eres tú no queriendo hacer lo que haces, tú esforzándote por los demás para no hacerlo por ti. Tú, pidiendo perdón por hacerte visible. Tú, siendo totalmente infiel a ti. Tú, ocultando la vergüenza de tu inmovilidad. Tu no permitiéndote pedir ayuda y soportándolo. Tú, resistiéndote al cambio por miedo a ser Tú.

Algo muy fuerte en mi resuena en este pedido de autenticidad, que me impulsa a abrirme más y más. En este grito ya no sólo me escucho a mí, ahora hay otras voces como un coro de ángeles y demonios pidiendo liberar verdades ocultas. Porque todas ellas son tus mantras y ya es tiempo de sacar a la luz de la luna llena y brillante eso que tu inconsciente guarda como un regalo de vida para ti.  Muchas veces esta es la función de una constelación sistémico flamenca, permitirte ver lo que tú sabiduría profunda conoce desde hace tiempo, pero tu no.

Una constelación sistémico flamenca es un método eficaz para ver tu baile, tu cante o tu toque flamenco de una forma objetiva y así permitir y facilitarte el camino de regreso a ti.  Es una forma de llegar a tú tema personal que, de otra manera sería más difícil llegar; es dar simbología e imágenes a tu inconsciente ya que es este el verdadero lenguaje para él. Sacar de la sombra a la luz y así parar el sangrado y el drenaje de energía vital, al que tu programa te esclaviza.

Cuando digo tú, también digo yo. Tal vez utilice frases duras sin adornos, porque sé por mi experiencia personal y en consulta, que a la “verdad” no se la puede ver a medias o sólo un poco: – “hago un poco de terapia a ver si resuelvo algo de este malestar”. Esto no funciona así, no conozco una sola persona que me haya dicho: – “soy auténticamente feliz” ¿Y tú? Bueno, voy a aclararme porque la verdad es que sí conozco, pocas, pero sí. Las que pueden decirlo son quienes se han atravesado de principio a fin y siguen haciéndolo, porque con el paso de los años y la evolución de la conciencia lo que consigues es aceptar tu vida, sin pretender cambiarla ni borrar su pasado, consigues perdonarte y perdonar. Aprender a amarte y a amarlo todo incondicionalmente, Sientes agradecimiento de ser parte de la vida sin más y sobre todo sientes cada parte de tu existencia y aprendes a llevarla contigo.

Las clases eran un callejón sin salida

Las clases eran un callejón sin salida

«Ya sabía que las clases eran un callejón sin salida de exigencias y tal vez, algo de disfrute podía ocurrir en alguna muestra de fin de año. Y también sabía que ya no quería más eso». 
            Allá por enero de 2018, me anoté en el Tutorial 21 “La técnica y el Ser unidad” porque me dio curiosidad la frase “Porque a veces a tu flamenco le faltas tú.” Esa frase seguía diciendo algo que aumentó esa curiosidad y quedó tintineando en mi: “Y si le faltas tú…entonces ¿Quién esta danzando dentro de tu baile? Que es lo mismo que preguntar ¿Quién está viviendo dentro de tu vida?”.
En ese momento ya habían pasado más de cinco años que no bailaba flamenco; me dedicaba otras disciplinas corporales (yoga, pilates, gimnasia postural). Ni siquiera pensaba en tomar clases de flamenco, ya había bailado suficiente desde muy pequeña y sabía que luego de ir con varias maestras, ya no había ninguna que me gustara. Ya sabía que las clases eran un callejón sin salida de exigencias y tal vez, algo de disfrute podía ocurrir en alguna muestra de fin de año. Y también sabía que ya no quería más eso. Así de hermética me anoté.

            Todo ese hermetismo, se hizo añicos cuando comenzó el tutorial. La energía del grupo era muy poderosa, algo que traspasaba el ámbito de la virtualidad en la que todo se desarrollaba. El apoyo, el sentirme acompañada me permitió hacer lo que tanto necesitaba: Pedir ayuda. Y cuando me animé a hacerlo la ayuda apareció de la mano de La India y de todos los participantes. Estaba ahí disponible para quien la quisiera. Entonces me dije ¿Por qué no?
            Así comencé a ver qué era esto de crear hábitos, de estar consciente, de percibir. Me permití explorar cómo hacer los vídeos y subirlos, contar sobre mí, interactuar con el grupo. Todo era nuevísimo, renovador y muy movilizante. Me di cuenta que esa dura y vieja coraza que llevaba puesta, creada con el paso de los años, para estar a la defensiva de todo y que me paralizaba era el miedo a ser yo misma, como si ser yo misma fuera sinónimo de algo malo. Este tutorial comenzó a desarmar la coraza. ¿Cómo? A través de cada una de las propuestas que La India hacía día a día. Era un desafío. Podía elegir hacerlo o no y elegía hacerlo, aunque me costara. Hacía el video una y otra vez hasta que lo subía.
            El hábito que más he desarrollado gracias a este Tutorial ha sido el de AVANZAR. No quedarme quieta por miedo o por prejuicios. El resultado fue maravilloso e inimaginable. Al mes siguiente, en febrero, conocí personalmente y pude abrazar a La India en su visita a la ciudad de La Plata, pude realizar el Taller presencial Flamenconsciente, de donde surgió una idea inmensamente generosa de La India de invitarme a subir a su escenario a dar una pataíta por Bulerías,

imagínense yo no podía creerlo. Pude volver a tomar clases regulares con una profesora amorosa de esta ciudad, estoy pudiendo sentirme bien luego del ensayo, a reconocer un día bueno y uno no tanto, sabiendo que no pasa nada con eso. He conocido gente nueva que resuena con esta energía, me he apuntado al tutorial 365. Y TODO GRACIAS A ESTE BENDECIDO TUTORIAL 21 DÍAS. LA BOMBA ATÓMICA DE AMOR.

En definitiva, he podido empezar a contestarme la pregunta inicial “¿Quién está viviendo dentro de tu vida?” Este Tutorial me ayudó a recuperar las riendas de mi vida y a no dejarme morir en la monotonía de las rutinas y los quehaceres socialmente aceptados. He recuperado la conexión con mi niña interior. Esa niña de la que me olvidé y saben qué, seguía ahí esperándome para jugar un rato más, este juego que se llama VIDA.
Agradecida hasta el infinito contigo, India.
Verónica Mancurti
41 años.
La Plata – Argentina